Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Cuando el coche giró la última curva y Mohamed nos dijo “ahí está el desierto de Merzouga”, preguntamos “¿eso son dunas?” , “sí, esas son las dunas de Erg Chebbi, y éste de aquí el pueblo de Merzouga”, a primera vista parecía una de las tantas montañas del medio atlas que llevábamos 8 horas viendo durante el camino desde Fezos apunto que las dunas de Erg Chebbi, en Merzouga, alcanzan los 150 metros de altura -.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

El viaje al desierto de Merzouga fue algo improvisado. Nuestro plan, en principio, pasaba por visitar Chef Chaouen y Meknes desde Fez, pero, a última hora, el deseo por visitar uno de los desiertos con las dunas más poderosas que existen venció a cualquier otra idea inicial.

Debido a la falta de tiempo para organizar la llegada hasta Erg Chebbi, en Merzouga, y las actividades a realizar allí, decidimos contactar con ViajesMarrakech, una agencia recomendada por varios blogs de viajes. El trato desde el primer momento fue cercano y cómodo, así que decidimos hacerlo con ellos. Lo recomendamos 100%.

El desierto de Merzouga había pasado de estar descartado a ser el punto fuerte del viaje. He tenido la suerte de haber visitado y dormido en desiertos como Thar en India y Wadi Rum en Jordania, y aunque el Jordano es uno de los desiertos más espectaculares del mundo por sus formaciones rocosas, ninguno de los dos tiene dunas como las de Erg Chebbi.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

El desierto del Sahara es el tercero más grande del mundo, su extensión abarca varios países del norte de África, pero no os penséis que todo son dunas de arena, únicamente en algunas zonas podemos encontrar este fenómeno natural, producto del viento y la lluvia. Una de las mejores zonas para presenciarlo es el desierto de Erg Chebbi, con unos 22 km de largo y 5 km de ancho, las dunas aquí llegan a alcanzar los 150m de altura, sólo superada, en el Sahara, por algunas zonas del país vecino, Argelia.

Durante Semana Santa es una buena época para visitar el desierto de Merzouga, las temperaturas son suaves tanto por el día como por la la noche.

En verano el turismo pasa a ser local, hasta aquí acuden muchos marroquíes para realizar un tratamiento reumático, que consiste en enterrarse unos minutos bajo la abrasadora arena.

Pero no penséis que el único atractivo son las dunas, el viaje desde Fez, o Marrakech, no es un mero trámite.

Viaje desde Fez hasta el desierto de Merzouga

Para llegar a Merzouga es necesario disponer de vehículo, ya sea de alquiler, o contratando un servicio de coche con conductor, privado, como en nuestro caso, o en grupo. El transporte público es bastante complejo para llegar a Merzouga, siendo prácticamente imposible llegar en el mismo día. Sin embargo en coche son unas 8h de trayecto.

En Marruecos los paisajes que puedes disfrutar, desde tu ventanilla, suelen ser áridos,  pueblos bereber, levantados en adobe, de color rojizo intenso, montañas del atlas en el horizonte, casi siempre vestidas de blanco, contraste que hace aun más espectacular el paisaje.

Pero desde Fez esto cambia, algunas tramos transcurren entre bosques de cedros gigantes y pueblos que bien podrían localizarse en Suiza, pero no, estos se encuentran en la “Suiza Marroquí”, como es el caso del blanco, en invierno, y verde, en verano, pueblo de Ifrane,  situado a 1650 mnm, construido durante el protectorado Francés. La denominación de la “Suiza Marroquí ” no es únicamente por los inviernos nevados y fríos, también por la arquitectura de sus casas, con tejados alpinos. El símbolo de Ifrane es el león, ya que dicen que había muchos por esta zona, el último fue abatido en 1940. Cuenta con dos pistas de esquís, las cuales se encuentran repletas de locales a nuestro paso.

Ifrane , Marruecos

Ifrane , Marruecos

Mirar por la ventanilla del coche supone un auténtico divertimento, lugareños, pastores, animales, como es el caso de los monos del parque nacional de Azrou,  autoestopistas, perros acostados a orillas de la carretera, esperando la caridad que llega desde la ventanilla de los camioneros, zocos donde la vida y la gente es la protagonista, colmenas de abejas, venta de miel, fósiles…

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Una de las cosas que más nos llama la atención son los incontables controles de velocidad que lleva a cabo la policía, además de una manera muy artesanal y curiosa: los radares aquí son una especie de teleobjetivo, por el que, el agente, mira y mide la velocidad del vehículo que se acerca, nuestro conductor, Mohamed – no se podía llamar de otra manera- nos cuenta lo siguiente “el otro día mientras desayunar vi la noticia de un radar mide velocidad 25 km”, mi asombro me hizo preguntar “¿25 metros?”, “no amigo, 25 km, yo también sorpresa”, a lo que pensé “menos mal que aún no nos hemos enterado de un invento así en España”.

Durante el viaje algo despierta mi curiosidad, Mohamed saluda a todos los conductores que nos cruzamos en la carretera, hecho que por alguna extraña razón, quizás influenciado por la amabilidad marroquí,  me parece normal, “conoces mucha gente Mohamed”, “no amigo, yo no conocer, el preguntar si policía y yo responder cuantos”, ¡toma ya!.

Mohamed es una persona educada, entrañable, con un español casi perfecto, fruto de sus estudios en el instituto Cervantes, le preocupa cómo vemos la religión musulmana en Europa, nos cuenta que la poligamia ya no existe en Marruecos, que la sanidad es gratis y de calidad, al igual que la educación, insistiendo que es mixta, nos cuenta cuáles son los pilares del islam, nos muestra, en el móvil, a la reina de Marruecos, haciendo especial hincapié en sus rasgos totalmente europeos.

Ifrane , Marruecos

Atravesamos varios pueblos bereber, aquí el verde y blanco han dado paso al rojo, debido al paisaje árido, pero el camino no deja de sorprendernos, obsequiándonos con auténticas maravillas, como la laguna Barrage Al Hassan Addakhil o el extraordinario oasis del valle del ziz, que bien parece un decorado artificial, de lo surrealista que es.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

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Se atraviesan pueblos como Midelt, pueblo que destaca por ser el primer productor de manzanas de Marruecos, Efroud, también conocido como la puerta del desierto y Rissani, que no tiene manzanas pero si la famosa pizza bereber, cocinada bajo tierra.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Al ver el cartel de Merzouga, y justo antes de girar a la izquierda por un camino de arena, es el momento en el que Mohamed nos alerta de que ya nos encontramos en Merzouga, no acertamos a contestarle, fruto del asombro que nos causan las dunas de semejante tamaño. “Éste sí es el desierto que yo buscaba“, pensé, acordándome del Thar y Wadi Rum.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Merzouga y las dunas de Erg Chebbi

Realizamos, apresurados, el check-in, y salimos disparados hacía las dunas, el sol se está poniendo y sólo disponemos de unos minutos.

La poca preparación previa hace que mi asombro vaya en aumento, no me podía imaginar que la arena de las dunas llegará hasta la puerta de nuestro alojamiento.

¡Ya estamos aquí!,  en las dunas de Erg Chebbi, en el asombroso Sahara que tantas veces habíamos visto.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Ruta 4×4

En el desierto, además de hacer mil y una fotos, de disfrutar de su silencio, su luz y belleza, tienes la opción de hacer un tour en 4×4, nuestro conductor es Hemi, o eso creo recordar, es bereber, antes era nómada y ahora vive del turismo, presume de sus flamantes zapatillas nike, regalo de un turista español.

Hemi nos muestra los alrededores, el nuevo pueblo de Merzouga, y el antiguo, ya abandonado, excepto por una mujer, que decidió quedarse en su pueblo. La mujer es tímida, esconde su mirada bajo el pañuelo, al dirigirse a nosotros, nos invita a un té, mientras Hemi nos cuenta cómo era su vida de nómada y por qué decidió quedarse en Merzouga, también nos informa acerca del conflicto con Argelia y el por qué del cierre fronterizo, así como su opinión acerca del pueblo argelino.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Visitamos las minas de baritina y plomo, y vemos las duras condiciones en las que trabajan, aquí presenciamos un hecho que nos hace reflexionar, pero esto os lo contaremos en otra entrada y nos hace sentir mal, incluso por viajar.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Terminamos la ruta presenciando bailes tradicionales de los gnawa, descendientes de los esclavos llegados de Africa.

Noche en el desierto de Erg Chebbi

Sin duda la mejor experiencia que puedes disfrutar en el desierto es dormir en él, bajo las estrellas, disfrutando del silencio y de su inmensidad. Para llegar al campamento has de adentrarte en el desierto, ya sea con dromedario o caminando, es espectacular atravesar las dunas, algunas realmente altas, es un momento mágico…si no fuera por las nuevas compañías, españolas como no, de alquiler de vehículos a motor, pensados para romper la magia y el silencio del desierto, espero que esta “atracción” turística no siga creciendo y se siga respetando las dunas y el silencio de una manera civilizada.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

El atardecer aquí es asombroso, la suavidad de la arena, el contraste de luces y sombras, el color ocre, aquí no hay nubes, pero no son necesarias para presenciar un atardecer memorable y diferente.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Esta noche la luna se ha hecho de rogar, permitiéndonos disfrutar de un manto de estrellas, dicen que quien no ha dormido en el desierto nunca ha visto estrellas, y que gran verdad es.

La cena, música alrededor del fuego y una interesante conversación con nuestros amigos bereberes, hacen de esta noche una noche inolvidable.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Los que mejor conocen estas dunas y los kilómetros de desierto del Sahara son el pueblo bereber, muchos de ellos antiguos nómadas, una vida muy dura como os contamos en el artículo De Nómada a guía… pero siempre bereber . Muchos de ellos han dejado la vida de nómada y se han asentado en alguno de los pueblos a orillas de las dunas de Erg Chebbi, como Merzouga. Ahora su lucha no es la de sobrevivir, ahora su lucha diaria es con los turistas que llegan hasta aquí.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

Hemos vivido experiencias humanas y disfrutado del pueblo bereber. En el artículo De Nómada a guía… pero siempre bereber os contábamos la historia de Mohamed, con el que hemos entablado una bonita amistad, incluso en la distancia, gracias a las nuevas tecnologías, las cuales también han llegado al desierto de Merzouga. Esta amistad hará que algún día nos adentremos en el mismo, con él, para descubrir cómo es la verdadera vida de nómada, una experiencia que no dejaremos desaprovechar, seguro.

Han sido tres días fascinantes en Merzouga, en su desierto, en las dunas de Erg Chebbi, un lugar donde no se necesita reloj… porque lo único que tienen, junto a todo lo demás, es tiempo.

Desierto de Merzouga, dunas de Erg Chebbi, Marruecos

A continuación os dejamos el programa de radio que realizamos sobre Marruecos en Radio Viajera:

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    4. De nómada a guía, pero siempre bereber.

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25 Comentarios

  1. Estupendas fotos y buena descripción. Aunque hay cosas que no he entendido. ¿Había que hacer check-in? ¿Dónde? ¿Por qué?
    Claro. Estuve con mi novia alemana de entonces en Octubre de 1972.. No había un alma:
    “Te recuerdo Úrsula subiendo emocionada por la calientes dunas de Merzouga, violetas, más que doradas, por la luz del sol en el ocaso. Desde lo alto contemplamos como el desierto se extendía silencioso, indiferente y sin fin. Y, sin embargo, atrayente en su misterio hecho de leyendas, de sentimientos de libertad, de dudas infinitas formadas por los vientos que cantan en ellas; y de oasis, elixires del alma para reconfortar al viajero…” Así las describo en mi novela de pronta aparición.

    • Hola Francisco, qué alegría verle por aquí. Si la novela mantiene el mismo nivel que el de este pequeño fragmento habrá que comprársela sin dudarlo 🙂 . El tema del check-in es porque la primera noche la pasamos en un hotel y la segunda ya en un campamento. Imagino que en 1972 no habría hoteles aún en las faldas de las dunas. Un abrazo y gracias

      • Había un hotel en Erfoud. Se nos hizo de noche en las dunas. Íbamos en un deportivo descapotable y nos perdimos en el regreso entre los caminos y los oueds. Tuvimos que guiarnos por las estrellas para regresar a Erfoud. En Marruecos entonces apenas había turistas y desde luego no españoles pues se veía el país como el de los “moros”. El turismo español entonces buscaba países más desarrollados que el propio.
        Os había enviado un email pero el sistema me lo ha devuelto.

  2. Efectivamente, menudo espectáculo y menudos fotones jajaja no llegué a Merzouga por falta de tiempo pero veo que habría valido la pena…. eso de la suiza marroquí me ha dejado flipado. Por un momento he pensado que se te habían colado las fotos jajaja Marruecos es un país que aun contiene la magia de las antiguas historias, desde luego vale la pena conocerlo de arriba abajo. A ver si nos marcamos un viaje asi, con tiempo… jeje un abrazo amigo mio.

    • Gracias Manu. Las fotos se hacen solas en lugares así jeje. El camino hasta Merzouga estuvo plagado de contrastes, nieve, frÍO, verde, zona árida, calor, una pasada. Marruecos es increíble, yo (David) he estado 4 veces y volveré una y otra vez. Un abrazo AMIGO

  3. Pero vamos a ver, ¿cómo que la Suiza Marroquí? ¡He flipado! Creo que es lo que menos me esperaba de esa zona… Estoy deseando ir en algún momento aunque con este post es casi casi como haber estado ahí, entre las fotos y el nivel de detalle que aportas ha sido todo un viaje 🙂

    Tampoco sabía lo de la sanidad y admito con vergüenza que me ha sorprendido.

    Se nota que ha sido un viaje espectacular para vosotros y me alegro un montón, a por más!

    • Hola Valen 🙂 Mi cara fue un poema al ver aquel pueblo casi sepultado por la nieve, y yo con mis pantalones cortos. Irene fue más precavida y llevaba abrigo. El camino tanto por el medio atlas, como alto atlas, si vienes desde Marrakech, es increíble, lleno de contrastes y de paisajes variopintos. Respecto a la sanidad, educación y poligamia…yo también lo desconocía, pero bueno, tendría que comprobarlo con mis propios ojos 🙂 Un abrazo y mil gracias como siempre

  4. Maravillosas fotos, ay el desierto, cuánto lo añoro… el de Merzouga es precioso, aunque después de conocer el Namib se me queda un poco pequeño, pero me habéis despertado grandes recuerdos del viaje que hice allí hace ya muchos años.
    ¿Sabéis por qué se abandonó el antiguo pueblo de Merzouga? quizá tenga que ver con una de las graves inundaciones que padecen en primavera por allí, de vez en cuando…
    A ver si nos vemos y me contáis alguna de las cosas que dejáis aquí en el aire, aunque entiendo por qué 🙂

    Besos!
    Ali

    • Hola Ali, muchas gracias por pasarte, ya te comenté que nos hace especial ilusión cada vez que lo haces:) . Me falta el desierto de Namib, he visto fotos increíbles de allí.Otro que me impresionó fue Wadi Rum, como comento en el post, pero tenía ganas de dunas como las de Erg Chebbi. El conductor nos comentó que el antiguo pueblo fue habitado por Franceses, y al marcharse quedó abandonado, tras las inundaciones del 2005 (creo recordar) fue destruido, quedando como está ahora. Sí, a ver si nos vemos prontito. Besos

  5. Ayyyy chicos pero que bonito!!!! Las fotos impresionante es poco!!!

    Muchas gracias por darme la posibilidad de viajar de nuevo a ese mar de dunas doradas a través de vuestro relato y de vuestras imágenes.

    Besitos parejita!

    • Ovejita que ilusión que te pases por el Blog 🙂 muchas gracias por el comentario. La idea del Blog fue ésta, seguir viajando nosotros y hacer viajar con las entradas, así que tu comentario nos hace feliz. Besitos

  6. Qué recuerdos, qué maravilla de fotos y reportaje, Erg Chebbi embruja, se me ponen los pelos de punta sólo ver la fotito de la hoguera… ¿Cuándo volvemos?
    Por cierto, me he quedado loca al ver la foto de la Suiza Marroquí, ¿pistas de esquí? Yo por ahí no pasé porque fui desde Marrakech pero… ¡No pega nada!
    Deseando leer vuestra crónica de Fez y alrededores. ¡Un abrazo!

    • Muchas gracias Cosmo, y como me vuelvas a repetir que cuando volvemos…compro billetes de avión en ese mismo instante xDD. Hay dos pistas de esquí, y además pasamos un domingo, con lo que estaba repleto de locales, con esquís, trineos, paseos a caballo, todo un espectáculo, lo único que no paramos y no pudimos disfrutarlo. Sin duda la siguiente vez alquilaremos un coche para poder parar tantas veces como queramos, aunque tardemos 3 días en llegar jeje. Un beso y mil gracias

  7. ¡ Qué maravilla de reportaje! El desierto debe embrujar en su inmensidad…y, esas dunas maravillosas- tan bien fotografiadas- deben dejar sin aliento al viajero.¡ Un trabajo impecable en todos los aspectos.¡ Felicidades!

    • Muchas gracias María Jose. Ojala te animaras a visitarlo algún día , es una maravilla y muy accesible, ya a pie de carretera comienzan las dunas. Da gusto fotografiar el amanecer y atardecer una y otra vez, la arena adquiere un color que no ves en ninguna otra parte. Un beso!!

  8. Como sigáis poniendo artículos sobre Marruecos se me va a hacer eterna la espera para nuestro viaje… ¡Malditos!. A ver si nos vemos pronto y nos contáis en persona la experiencia… Por cierto, buenas fotos y buen artículos chicos, un abrazo!

    • Aun quedan de Meknes y Fez, y otro vídeo, asi que seguiréis sufriendo jeje, Muchas gracias Jose, vas a flipar en Marruecos haciendo fotos, me alegra que te hayan gustado. Sí a ver si nos vemos pronto y os contamos. Un abrazo

  9. Ya me habéis creado ganas de ir. Las que liáis……. 😛

  10. Madre mía, madre mía!! De las fotos no voy a decir que son impresionantes, pero lo he pensado 🙂
    Me gusta muchísimo la calidez de la gente que se transmite por lo que explicáis y por las imágenes. Marruecos es un viaje que queremos hacer mi chico y yo, y especialmente el desierto y ruta de las kashbas…

    Genial post!

    • Muchas Gracias Carmen!! Marruecos es un país fascinante y el desierto, que aún no conocíamos, nos ha sorprendido mucho muchísimo. Es impresionante vivir una noche allí, con su atardecer y amanecer, las dunas adquieren un color rojizo que no puedes ver en otro lugar del mundo, y luego están los bereberes, gente increíblemente hospitalaria y orgullosos de su desierto. Tenéis que ir!! Un abrazo!!

  11. Pedazo de post. Transmitiendo a la perfección esa sensación cuando uno llega al desierto del Sahara. Yo no conozco todavía la zona de Merzouga pero mi primera vez en el Sahara recuerdo esa sensación de grandeza y tranquilidad que tan bien describes y queda reflejada en la fotografía que acompaña.

    • Muchas gracias Javi!! Somos unos afortunados de tener el Sahara tan cerquita, es uno de los lugares que volverías una y otra vez. Yo he estado 4 veces en Marruecos y sólo una en Merzouga, cosa de la que ahora me arrepiento. Por cierto los próximo que escriba, estos días, será tu entrevista, promise 🙂 . Un abrazo

  12. Gustazo volver a visitar Marruecos. Aunque yo estuve más hacia el oeste, en otro valle y otro desierto, las emociones que despiertan son las mismas… Y qué cambio en la zona norte!! Fez lo tengo ahí pendiente y vaya contraste de imágenes.

    Una gozada pasear con vosotros, chicos.

    • Muchas gracias Dani!! Todos los desiertos son diferentes pero de sensaciones parecidas!! El trayecto también tiene su miga, con cambios de paisaje constantes. ¿Cuál será el próximo desierto?, Gobi, Atacama… ¿? xD Un abrazo

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